Barcelona · Castelldefels · Sitges
En tu casa o frente al mar — yo me encargo de todo
Cacao and Sea no es un producto — es una sensación. Ocurre cuando un grupo de mujeres para, respira, bebe cacao juntas, y se reconecta consigo mismas.
Ceremonias
Tres formatos, una sola intención: crearte un momento que se siente de verdad.
En tu piso, Airbnb o alojamiento. Más comodidad, privacidad e intimidad. Andreina transforma el espacio en un ritual cuidado.
No es la típica despedida. Un ritual para honrar a la novia, reír, sentir, compartir y crear un recuerdo que de verdad se queda.
El mar, el atardecer, la arena... y un ritual que se siente más libre, más vivo, más mágico. Perfecto para grupos con alma.
Servicios
Un recuerdito bonito del encuentro — algo pequeño y simbólico para llevar esa energía
Un mini vídeo de la ceremonia para recordar el momento
Para Quién Es
Estas mujeres no quieren un 'servicio'. Quieren un momento.
Turistas, nómadas digitales buscando algo auténtico y diferente en su visita
Quieren una experiencia significativa juntas: cumpleaños, reencuentros o simplemente porque sí
Buscan la alternativa 'consciente' a la despedida típica. Honrar a la novia de verdad
Necesitan una pausa del ritmo diario. Un espacio solo para ellas
Interesadas en rituales y conexión — pero NO el tipo 'gurú espiritual'. Mujeres reales
La ceremonia honra cada etapa de la mujer. Compatible con la lactancia. Si vienes con bebé, eres bienvenida — aunque un ratito solo para ti también es precioso.
Ellas lo vivieron
Nuestra Historia
"Soy venezolana y vivo cerca de Barcelona. Creo estos espacios desde algo muy simple: las ganas de que las mujeres tengamos momentos reales para parar, sentir y compartir."
Siempre conectada con la naturaleza, lo simple y lo que se siente vivo. Descubrí el significado del cacao al ver de cerca su proceso en origen: el fruto abriéndose, las semillas secándose bajo el sol...
Ahí entendí que el cacao no es solo una bebida — es naturaleza pura. Practica kitesurf. Es madre. Y sabe lo importante que es tener espacios para una misma.
Nuestra Historia
El nombre nació en las playas de Castelldefels, donde el cacao y el mar comparten la misma energía: profundidad, presencia y conexión.
Andreina crece en Venezuela, rodeada de naturaleza tropical donde el cacao se cultiva y se consume de forma natural. La semilla, el fruto, el aroma — parte de su identidad desde niña.
Llega a Barcelona y descubre el mar Mediterráneo, el kitesurf y una comunidad de mujeres poderosas. El mar se convierte en su segundo hogar — libertad y presencia.
Al presenciar el proceso del cacao en origen — el fruto abriéndose, las semillas secándose bajo el sol — comprende que no es solo una bebida. Es naturaleza pura, ritual y presencia.
Lo que empezó como rituales íntimos para amigas se convirtió en una propuesta de ceremonias privadas para mujeres. El cacao venezolano, el mar de Castelldefels y el corazón de Andreina — unidos en cada ceremonia.
Momentos Reales
Conocimiento · Rituales · Cacao
Todo lo que querías saber sobre el cacao ceremonial y sus rituales.
Las ceremonias de cacao tienen raíces de más de 3.000 años en las civilizaciones mesoamericanas. Pero, ¿cómo llegan hasta las playas de Barcelona?
El cacao (Theobroma cacao, literalmente "alimento de los dioses") fue cultivado por primera vez por los Olmecas alrededor del 1500 a.C. en lo que hoy es México y Centroamérica. Para los Mayas, el cacao era sagrado: lo ofrecían a sus dioses y lo usaban en rituales de nacimiento, matrimonio y muerte.
Los Aztecas llevaron el uso del cacao aún más lejos, preparando el xocolatl — una bebida amarga y especiada consumida por guerreros y sacerdotes antes de ceremonias importantes. Cuando los conquistadores españoles llegaron en el siglo XVI, transformaron el cacao en chocolate dulce, perdiendo para siempre su uso ritual original...
Hasta el siglo XXI. Alrededor del año 2003, el chamán guatemalteco Keith Wilson, conocido como "Cacao Keith", comenzó a trabajar con pasta de cacao cruda en Guatemala como herramienta de apertura del corazón y sanación emocional. Pronto, facilitadores de todo el mundo aprendieron su método.
A través de las rutas del bienestar internacional — festivales, retiros de yoga y comunidades conscientes — las ceremonias de cacao llegaron a Europa en los años 2010. Barcelona, con su vibrante escena wellness y su comunidad diversa, se convirtió en uno de los focos del movimiento en España. Hoy, rituales como los de Cacao and Sea llevan esa sabiduría ancestral directamente a tu casa o a la orilla del mar.
Del fruto sagrado maya al ritual moderno — un recorrido completo por la historia milenaria del cacao ceremonial.
Primeros en domesticar el cacao en las tierras bajas tropicales de México. Los restos arqueológicos muestran vasijas con residuos de teobromina, el alcaloide característico del cacao.
Elevaron el cacao a categoría divina. En el Popol Vuh — su libro sagrado — el cacao aparece como uno de los alimentos que los dioses usaron para crear a los humanos. La palabra kakaw (cacao) aparece en cientos de glifos mayas.
El emperador Moctezuma bebía hasta 50 tazas de xocolatl al día. Las semillas de cacao eran moneda de cambio y el cacao era un privilegio de la élite guerrera y sacerdotal.
España transforma el cacao amargo en chocolate dulce, borrando su dimensión ritual. Durante siglos, su uso sagrado sobrevive solo en comunidades indígenas de Guatemala y México.
Keith Wilson rescata la práctica ceremonial y la adapta para el mundo moderno. Hoy, las ceremonias de cacao se celebran en más de 50 países, combinando la sabiduría ancestral con prácticas contemporáneas de mindfulness, movimiento y bienestar femenino.
No hace falta saber meditar. El cacao ceremonial lleva el cuerpo y la mente a un estado de presencia profunda de forma natural — sin esfuerzo, sin técnica.
El cacao puro contiene teobromina — un vasodilatador suave que aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y al corazón. A diferencia de la cafeína, no genera ansiedad: produce una energía cálida, sostenida y enfocada. También estimula la producción de serotonina y libera feniletilamina, conocida como "la molécula del amor".
El resultado: el sistema nervioso se relaja, la mente se aquieta y el corazón se abre. Es un estado muy similar al que se alcanza tras 20 minutos de meditación profunda — pero el cacao te lleva allí de forma orgánica.
La ceremonia no empieza cuando bebes el cacao. Empieza antes: con la intención, con el silencio, con el acto de preparar el espacio. Cada elemento — la música, la decoración, el aroma — es una señal para el sistema nervioso de que ha llegado el momento de soltar.
Esto es exactamente lo que hace la meditación: anclar la atención en el momento presente. El ritual de la ceremonia crea ese ancla de forma natural, sin necesidad de "intentar no pensar".
Las mujeres tendemos a vivir en modo "hacer": listas, tareas, responsabilidades. La ceremonia de cacao crea un paréntesis legítimo — un espacio donde el único trabajo es estar. El cuerpo recibe el mensaje de que es seguro parar.
Las ceremonias de Cacao and Sea están diseñadas para mujeres que nunca han meditado — y también para las que llevan años haciéndolo. El cacao hace el trabajo. Tú solo tienes que aparecer.
La danza extática es una de las prácticas más liberadoras que puedes combinar con el cacao. Descubre qué es y por qué funciona tan bien juntas.
La danza extática (ecstatic dance) es una práctica de movimiento libre y consciente donde no hay pasos que seguir ni técnica que aprender. Simplemente mueves tu cuerpo como quiere moverse, guiada por la música. No hay alcohol, no hay juicio, no hay manera correcta de hacerlo.
Nació en los años 70 con el trabajo de Gabrielle Roth, quien desarrolló los "5 Ritmos" — una práctica de movimiento meditativo que pasa por estados de flujo, staccato, caos, lirismo y quietud. Hoy en día, existen miles de círculos de danza extática en todo el mundo.
El cacao ceremonial actúa como un corazón abierto: aumenta el flujo sanguíneo, libera feniletilamina (la molécula del amor) y crea un estado de apertura emocional suave. La danza extática canaliza esa energía abierta a través del cuerpo, liberando tensiones, emociones y bloqueos físicos.
En las ceremonias de Cacao and Sea, el movimiento libre siempre es una opción — nunca una obligación. Tu cuerpo sabe lo que necesita.
¿Sabes dónde se celebran más ceremonias de cacao en el mundo? El ranking te sorprenderá — y España está subiendo con fuerza.
El país de origen del renacimiento moderno. San Marcos La Laguna, en el lago Atitlán, concentra la mayor densidad de facilitadores de cacao del mundo en relación a su población. Las ceremonias aquí son más tradicionales, conectadas a la cosmovisión maya y al cacao cultivado localmente (variedad Criollo).
Ámsterdam tiene la escena de cacao ceremonial más activa de Europa en términos absolutos. La cultura neerlandesa de espiritualidad pragmática y bienestar personal ha hecho del cacao una práctica casi mainstream, con círculos diarios en la ciudad.
Londres, Bristol y Brighton lideran la escena británica. Los eventos de cacao suelen combinarse con meditación, yoga y movimiento. La comunidad wellness femenina británica ha sido clave en su expansión.
Byron Bay es el epicentro australiano — una ciudad conocida por sus retiros de bienestar donde el cacao se integra con surf, yoga kundalini y danza extática. Melbourne y Sydney también tienen escenas activas.
California (especialmente Los Ángeles, San Francisco y Topanga) y Colorado (Boulder) lideran el movimiento americano. Las ceremonias aquí suelen ser más grandes y a menudo se combinan con sound healing y work de sombra (shadow work).
Barcelona y Madrid están viviendo una explosión de ceremonias de cacao, impulsada por la creciente comunidad wellness y las visitantes internacionales. Cacao and Sea está a la vanguardia de esta expansión en Barcelona, Castelldefels y Sitges.
Del árbol a la taza — el proceso artesanal del cacao ceremonial que respeta la planta, su espíritu y su origen.
El cacao crece solo en la franja tropical entre los 20° norte y sur del Ecuador — un cinturón que incluye América Central, Venezuela, Brasil, Costa de Marfil, Ghana e Indonesia. El árbol tarda entre 4 y 5 años en dar sus primeros frutos y puede producir durante décadas.
Las mazorcas de cacao crecen directamente del tronco y las ramas gruesas del árbol (un fenómeno llamado caulifloria). Se cosechan dos veces al año — una cosecha principal y una secundaria — cortando cada mazorca a mano con un machete para no dañar el árbol.
Tras abrir las mazorcas, las semillas cubiertas de pulpa blanca se fermentan durante 5 a 7 días en cajones de madera. Este proceso es crucial: sin fermentación, el cacao no desarrolla su aroma ni sus propiedades. Después se secan al sol durante 1 a 2 semanas.
A diferencia del cacao industrial (que es alcalinizado y mezclado con azúcar y leche), el cacao ceremonial se procesa mínimamente: las semillas fermentadas y secas se tuestan ligeramente, se descascarillan y se muelen en pasta pura — sin aditivos. Esto preserva todos sus nutrientes, su energía y lo que los facilitadores llaman el "espíritu del cacao".
El cacao de Venezuela y Guatemala es especialmente valorado en ceremonias por su perfil de sabor complejo, su alta concentración de teobromina y su conexión directa con las comunidades indígenas que lo han cultivado por milenios.
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"Un momento que se siente de verdad"
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